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Concepto de Desarrollo Sostenible

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El desarrollo sostenible es un concepto fluido y abierto que está sometido a evolución constante y con el que a partir de ideas aparentemente sencillas se pretende buscar soluciones a realidades y situaciones complejas.

El concepto de desarrollo sostenible fue introducido en la agenda internacional en 1987 en el marco de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, (Comisión Brundtland) con el informe Nuestro Futuro Común y fue confirmado por los gobiernos como prioridad internacional en la Conferencia de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo, conocida como Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992.

La definición más universalmente aceptada proviene de la Comisión Brundtland y considera que el desarrollo sostenible es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades .

Así pues, el desarrollo sostenible reconoce las interdependencias a corto, medio y largo plazo entre la sociedad humana y su entorno. Por ello, sólo a través de una planificación integral se puede llevar a cabo la necesaria armonización entre el medio ambiente, la sociedad y la economía.

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Para que el desarrollo sea sostenible debe, por tanto, observar varias dimensiones: Debe ser ambientalmente sano, socialmente justo y económicamente viable.

Esto supone que la actividad del hombre debe mantenerse dentro de la capacidad de carga del planeta en su conjunto y particularmente del entorno inmediato, esto es, consumir recursos renovables a niveles inferiores a los que son generados de acuerdo con la capacidad de carga de los sistemas; producir desechos y emisiones a niveles más bajos que el poder de absorción del medio ambiente; y optimizar la eficiencia de los procesos. Todo ello con el objetivo de que los ecosistemas conserven sus características principales, esenciales para su supervivencia a largo plazo.


También implica satisfacer las necesidades básicas y garantizar el derecho a una vida digna de la población actual y de las futuras generaciones, mediante la distribución equitativa de los beneficios entre los distintos grupos, sociedades o naciones que participan en el sistema, la erradicación de la pobreza en todas sus manifestaciones, el desarrollo personal y colectivo, la igualdad de géneros y el respeto por la diversidad cultural y étnica, a través de la participación de la sociedad civil y la transparencia del sector público.

Por último, entraña que la producción y distribución de bienes y servicios para la satisfacción de necesidades humanas se apoye en tecnologías adecuadas que garanticen una gestión sostenible de los recursos.