
Nombre: Territorios Palestinos.
Superficie: 6.275 km2.
Litoral mediterráneo: 40 Km.
Población (datos del Banco Mundial): 3,2 millones de habitantes.
Crecimiento anual de la población (datos del Banco Mundial):
3,9%.
Distribución de la población (datos del Banco Mundial): 45%
urbana, 55% rural.
Índice de desarrollo Humano (Informe PNUD, 2001): No disponible.
Distribución en sectores productivos (datos del Banco Mundial):
No disponible.
Acceso a agua potable (Informe PNUD, 2001): No disponible.
Consumo anual de energía por habitante (sistema UICN): No
disponible.
Descripción geográfica: La región tiene un terreno
extremadamente diverso y puede agruparse en cuatro zonas
dispuestas de forma paralela. Del oeste al este se extiende la
llanura del litoral; seguidamente las colinas y montañas de
Galilea, Samaria y Judea; el valle del Jordán; y por último la
meseta oriental. Al extremo sur se encuentra el Negev, una
región desértica. Las elevaciones van de los 408 metros bajo el
nivel del mar en las orillas del Mar Muerto, el punto más bajo
de la tierra, a los 1020 m del Monte Hebrón.
Clima: Territorios Palestinos tiene un clima mediterráneo con
largos veranos secos y calurosos y cortos inviernos húmedos. Una
parte importante de las precipitaciones tiene lugar entre
noviembre y febrero en forma de tormentas, con una media anual
de 550mm. Las temperaturas medias en la zona van de 5 a 13ºC en
enero a entre 18 y 31ºC en agosto.
Recursos naturales: La región tiene varias zonas fértiles que
constituyen el principal recurso natural. La más destacable
entre ellas es la llanura de Sharon, a lo largo de la parte
norte de la costa mediterránea, y la llanura de Esdraelon (o
Jezreel), un valle al norte de las colinas de Samaria. El
suministro de agua en la región no es abuntante con una modesta
media de precipitaciones anuales en los meses de invierno. El
río Jordán, la mayor fuente de agua de la región, corre por el
sur, a través del mar de Galilea (o lago Tiberiades), hasta el
salino mar Muerto.
Principales problemas ambientales: Dentro de las prioridades
marcadas por la Autoridad Palestina está la necesidad de agua
potable, más concretamente en Cisjordania, donde la prohibición
israelí de perforar pozos imposibilita el acceso al agua a un
25% de las comunidades, de acuerdo con el Plan de Desarrollo
Palestino. También la calidad del agua supone una prioridad
debido a la falta de alcantarillado y plantas de tratamiento. La
introducción de tecnología en las actividades agrarias y la
seguridad alimentarias son también señaladas esenciales para el
desarrollo sostenible en los Territorios Palestinos.