
Nombre: Líbano.
Superficie: 10.400 Km2.
Litoral mediterráneo: 225 Km.
Población (datos del Banco Mundial): 4,3 millones en
2000.
Crecimiento anual de la población (datos del Banco Mundial):
1,6%.
Distribución de la población (datos del Banco Mundial):
90% urbana, 10% rural.
Índice de desarrollo Humano (Informe PNUD, 2001): 65 de
162.
Distribución en sectores productivos (datos del Banco
Mundial): 11,9% primario, 22,0 % secundario y 66,1%
terciario del PIB.
Acceso a agua potable (Informe PNUD, 2001): 100%.
Consumo anual de energía por habitante (sistema UICN):
1.820 Kw/hora.
Descripción geográfica: Se trata de un país pequeño con
217 km de norte a sur y 80 km de este a oeste en su punto más
ancho. Las tierras se dividen en cuatro regiones paralelas que
van de nordeste a sudoeste: una franja costera llana y estrecha;
el macizo de los Montes de Líbano que se elevan desde la zona
llana hasta dominar todo el país antes de descender hacia el
este; una fértil cuenca intermontana llamada el Valle de Bekáa y
las estribaciones de los Montes compartidos con Siria. Aunque el
país no cuenta con ríos navegables o grandes lagos, los
manantiales del Bekáa alimentan dos ríos importantes como son el
Litania, en el sur y utilizado principalmente para el riego y
generación de energía hidroeléctrica, y el Orontes. Muchos de
estos manantiales sólo dan agua en invierno que es la época más
húmeda. Estas fuentes naturales, junto con la nieve derretida de
las montañanas, proporcionan a Líbano su suministro de agua,
único en toda la región de Oriente Medio.
Clima: La mayor parte del país tiene un clima
mediterráneo, con veranos secos y cálidos e inviernos húmedos y
fríos aunque varía entre las cuatro regiones. Desde el Valle de
Bekáa y hasta los montes sirios los veranos son cálidos y secos
y los inviernos, fríos con lluvias ocasionales. En los Montes de
Líbano las temperaturas descienden y se incrementan las
precipitaciones con la altura. Las fuertes nevadas persisten una
vez entrado el verano y se alcanza hasta 1,27 mm de
precipitaciones anuales. En el litoral se da de un clima
subtropical con 900 mm de precipitación anual y una temperatura
media en Beirut de 14ºC en invierno y 27ºC en verano.
Recursos naturales: Abundante agua, suelos ricos y
extensas laderas con terrazas hacen que Líbano cuente con una
agricultura variada. Las tierras fértiles del litoral son
aluviales mientras que los suelos en zonas más elevadas son un
ejemplo típico de tierra roja mediterránea. Esta tierra también
predomina en la región de Bekáa. El 30,1% de Líbano es tierra de
cultivo y un 4% de bosque.
Principales problemas ambientales: El medio ambiente en
Líbano se vio seriamente dañado en la Guerra Civil. Durante el
conflicto resultó especialmente afectado el hábitat, no se pudo
aplicar la legislación medioambiental y se abandonó todo
esfuerzo en conservación. Después de la guerra, el gobierno
libanés dedicó todos sus esfuerzos a la reconstrucción de
infraestructuras básicas en el país. Sin embargo, Líbano ha
aumentado su compromiso con la conservación del medio ambiente
en estos últimos años.
El desarrollo urbano y las prácticas agrícolas contribuyen a la
destrucción de un 7,8% (1990-1996) de los bosques de Líbano cada
año, la mayor tasa de deforestación del sudoeste asiático. Como
consecuencia, la erosión del suelo y la desertificación han
aumentado. En 1997 se estableció la Reserva de Cedros Al-Shouf
que ocupa un 5% del territorio del país. Aunque el cedro sólo
ocupa un pequeño porcentaje de la reserva, grupos
conservacionistas intentan aumentar la población de este árbol
en otras áreas del parque.
Líbano era un importante centro comercial e industrial antes del
conflicto. Esta productividad tenía consecuencias
medioambientales tales como la contaminación y el vertido de
residuos líquidos e industriales sin ningún control lo que ha
afectado muy negativamente la calidad de algunos acuíferos
subterráneos. Aunque el gobierno libanés está haciendo un
esfuerzo por implementar métodos de gestión y tratamiento de
residuos más respetuosos con el medio ambiente, muchas
industrias siguen contaminando canales y costa.
La gasolina que se vende en el país se trata con grandes
cantidades de plomo, lo que contribuye a la contaminación del
aire, especialmente en las áreas urbanas. Las plantas eléctricas
del país también contribuyen a esta contaminación con la quema
de combustible. Frente a esta situación, Líbano anunció en 1998
un plan para utilizar gas natural en vez de combustible en la
producción eléctrica.
Líbano ha ratificado los acuerdos internacionales destinados a
la protección de la biodiversidad y la capa de ozono. El país
también ha firmado acuerdos sobre contaminación marina.