
A pesar de sus reducidas dimensiones, la cuenca del
Mediterráneo alberga actualmente unos 430 millones de habitantes.
La población ha aumentado un 50% en los últimos 30 años y durante
este período se han producido importantes flujos de población de
las zonas rurales hacia las ciudades, principalmente de la zona
litoral. Esta alta concentración humana se ve incrementada de
manera significativa durante los meses más cálidos por el efecto
del turismo.
La alta densidad de población existente en la cuenca del
Mediterráneo está dando lugar a graves tensiones medioambientales
habida cuenta de que la intensa actividad humana lleva aparejada
un incremento del consumo de todo tipo de recursos, la
modificación de los paisajes y de los usos del suelo y produce
grandes cantidades de residuos. Concretamente, la actividad urbana
y la industria son dos de los sectores que generan mayor impacto
en el medio ambiente y en los que se hace necesario actuar con
prioridad en materia de saneamiento ambiental. Al tiempo se debe
incidir en mejorar las capacidades locales.
Por lo que respecta a los residuos sólidos urbanos, los países del
sur y este del Mediterráneo generan una menor cantidad por
habitante que en Europa, pero esta cifra se está incrementando de
manera muy significativa. La situación es especialmente grave en
las grandes ciudades en las que proliferan muy a menudo los
vertederos incontrolados.
Por ello se hace necesario implantar sistemas de gestión de
residuos sólidos urbanos que impliquen tanto la segregación en
origen y la recogida selectiva como la valorización final del
residuo, como materia prima para nuevos productos o como fuente
energética, adaptadas a la realidad y a las características de
cada región. En relación con las aguas residuales urbanas, las
acciones a llevar a cabo deben ser enfocadas hacia un tratamiento
de depuración, como mínimo biológico mediante microorganismos,
antes de ser evacuadas dichas aguas a un determinado recurso
original (río o mar).
En cuanto a la industria se refiere hay que implantar políticas de
minimización de recursos y residuos, esto es, hacer la actividad
industrial mucho más amigable con el medio ambiente con la
implantación de sistemas de gestión que permitan de una parte
hacer que el consumo de recursos sea mínimo, con prácticas de
reutilización y reciclado, de modificación de procesos y/o
tecnologías etc., y de otra, el sistema de gestión ha de permitir
que la producción de residuos, tanto gaseosos, líquidos o sólidos
sea mínima. Estos sistemas de gestión han de llevar a las
industrias a tratar parte de sus propios residuos sólidos, a
conseguir un determinado grado de depuración en sus aguas
residuales y a evitar emisiones a la atmósfera, en último extremo
con las llamadas medias fin de línea.

Por último, en lo referente a residuos sólidos considerados como
peligrosos, ya sean de origen industrial, hospitalario etc., en
los casos en los que no existan normativas pertinentes para su
gestión y tratamiento, se deben establecer unas normas básicas que
permitan la disposición segura de los mismos respecto a la salud
humana y al medio ambiente, además de un tratamiento especifico
para una fracción de los residuos hospitalarios-sanitarios.
Todas estas actuaciones sobre residuos, efluentes e industria en
general deben ir acompañadas, y en paralelo, con actuaciones de
recuperación de suelos deteriorados por desafortunadas prácticas
anteriores.
Las acciones que se lleven a cabo en el marco del Programa Azahar
deben fomentar las siguientes áreas:
» Apoyo a la gestión y tratamiento de residuos sólidos urbanos, que
incluyan tanto la recogida selectiva como la valorización final
del residuo.
» Apoyo a la gestión de aguas residuales urbanas, hasta llegar a un
tratamiento secundario.
» Apoyo a la implantación en la industria de sistemas de gestión que
permitan la minimización de recursos y residuos.
» Descontaminación y prevención de la contaminación del suelo, de
cuencas hidrográficas, de cursos de agua, del aire y del mar.
» Apoyo a la implantación de sistemas de gestión medioambiental y
auditorias medioambientales.